El rápido auge de las plataformas de streaming «Over-The-Top» (OTT), como Netflix, Disney+ y Amazon Prime Video, ha transformado radicalmente el sector de la televisión tradicional y el cable. La consecuencia más significativa de este cambio es el fenómeno cada vez más extendido del «cord-cutting», por el que millones de hogares de todo el mundo están cancelando por completo sus suscripciones tradicionales al cable y al satélite. Los consumidores prefieren ahora la flexibilidad del vídeoon-demand, que les permite ver contenidos de alta calidad en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier dispositivo, eludiendo por completo los rígidos horarios de programación de la televisión tradicional.
Esta migración ha provocado una redistribución masiva de los ingresos publicitarios. Las marcas están desviando cada vez más su inversión publicitaria de los anuncios de televisión tradicionales hacia los servicios de streaming digital, que ofrecen una segmentación precisa de la audiencia basada en datos. Para sobrevivir a esta avalancha competitiva, los conglomerados mediáticos tradicionales se han visto obligados a dar un giro radical, lanzando sus propias aplicaciones de streaming dirigidas directamente al consumidor e invirtiendo miles de millones en contenidos originales y exclusivos para mantener el interés de los espectadores.
Además, la ausencia de fronteras geográficas en las plataformas OTT ha globalizado el consumo de contenidos, lo que permite que los programas locales alcancen audiencias internacionales de la noche a la mañana, algo que las cadenas de cable regionales rara vez logran. Aunque la televisión tradicional sigue manteniendo un fuerte control sobre la retransmisión de eventos en directo, como los grandes eventos deportivos y las noticias de última hora, incluso estos ámbitos están pasando progresivamente a los formatos de streaming. En definitiva, la revolución OTT ha acabado con el monopolio del cable, transformando la televisión de una experiencia de visionado pasiva y programada en un ecosistema interactivo y centrado en el usuario.



